Derecho del trabajo

Asesoramiento estratégico, cumplimiento normativo y especial protección de la ética, la conducta y los derechos fundamentales.

Qué hacemos

Asesoramos de forma preventiva a las empresas y a sus equipos directivos: revisamos y reforzamos las políticas internas para reducir contingencias ante la Inspección de Trabajo, reclamaciones individuales, conflictos colectivos o procedimientos judiciales.

Trabajamos sobre las materias donde hoy se concentra el riesgo: contratación, temporalidad, fijos discontinuos y subcontratación; registro de jornada, horas extraordinarias y desconexión digital; teletrabajo, compensación de gastos y uso de medios corporativos; planes de igualdad, auditorías retributivas y medidas LGTBI; protocolos frente al acoso laboral, sexual o discriminatorio; canales internos de denuncia y protección frente a represalias; régimen disciplinario e investigaciones internas; bonus, incentivos y políticas retributivas; y modificaciones sustanciales, movilidad geográfica y reestructuraciones.

Acompañamos las reestructuraciones de plantilla y la negociación colectiva, incluida la política de comunicación interna y externa y la relación con las organizaciones sindicales y empresariales y con la autoridad laboral.

Defendemos a empresas, directivos y trabajadores en los procedimientos laborales complejos: nulidad de despidos, sanciones disciplinarias, situaciones de especial protección y asuntos en los que concurren derechos fundamentales. En la defensa de la empresa preparamos la estrategia probatoria para acreditar la causa, la proporcionalidad y la ausencia de móvil discriminatorio o de represalia; en la defensa del trabajador o del ejecutivo, analizamos la posible nulidad de la decisión empresarial y la reclamación de las indemnizaciones adicionales que procedan.

Por qué AMELEGAL

El valor que aportamos está en el método, no en el volumen: una metodología asentada en el humanismo, la equidad y la búsqueda de soluciones justas para el conjunto de los trabajadores, que en la mayoría de los casos coinciden con el interés de la empresa.

Afrontamos la interlocución social con sensibilidad y empatía. Es lo que permite negociar en lugar de litigar y llegar a soluciones equilibradas cuando el conflicto todavía puede resolverse fuera del juzgado.

Cuando el asunto llega a los juzgados, la diferencia la marca la prueba. La preparamos desde el primer día y trabajamos con peritos capaces de defender en la vista un informe bien fundado, no sólo de firmarlo.

Somos abogados y economistas en la misma firma, así que una decisión laboral se mira a la vez con criterio laboral, mercantil y fiscal. En las situaciones de crisis empresarial ese cruce —laboral y concursal— es justo donde se decide el resultado.